Crujiente tofú abrasado sobre arroz verde de brocoli salteado

DE LA SERIE “RECETAS CON CONCIENCIA” POR RICHARD PASCUAL, CREADOR DE MINDFUL GRUB .

¡Hola!

He estado muy deseoso de compartirles esta receta, así que estoy bien feliz de poder hacerlo. Es que por casualidad, y no por diseño, casi todas las recetas que les he compartido por aquí han sido versiones veganas de platos que tradicionalmente no lo son.

No es que haya algo malo con eso. ¡Para nada! A mí me encanta comer así.

Aunque siempre busco que las recetas que comparto incluyan ingredientes frescos y no procesados, que sean saludables y cargadas de la bondad natural de los vegetales y verduras, también me gusta confeccionar platos donde estos ingredientes sean protagonistas y que se valgan por sus propios méritos. Esta receta es una de esas: Tofu Abrasado (“Blackened”) sobre un Arroz Salteado de Brócoli.

Aunque el método de socarrar o abrasar (en inglés, blackening) es usado en recetas con proteína animal, esta no busca que la misma simule el sabor de alguna de ellas. Sí logra ofrecer una alternativa fácil y sabrosa de preparar el tofu. Créanme, que cuando digo que es fácil, ¡realmente lo es! Pero su apariencia y sabor va a impresionar a cualquiera. Yo consumo tofu regularmente, y tengo que admitir que esta se ha convertido en una de mis maneras favoritas de prepararlo. ¡Sé que les va a encantar!

El “arroz” de brócoli es un concepto similar al ya famoso arroz de coliflor, pero este ofrece un sabor y textura muy diferente. Además, los ingredientes con que se confecciona el mismo le dan un sabor diferente e inusual y que complementa muy bien al tofu abrasado.

En mi opinión, este es un plato que celebra lo maravillosa que es la cocina basada en plantas, ofreciendo una combinación de sabores que harán de tu cena una experiencia culinaria.

¿Lo mejor de todo? No hay que ser un chef profesional para hacerlo.

¡Buen provecho!

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CRUJIENTE TOFU ABRASADO SOBRE ARROZ VERDE DE BROCOLI SALTEADO

INGREDIENTES

Para el Tofu

1 bloque de tofu extra firme (presionado y escurrido)

2 Cdas. de aminoácidos líquidos

1 Cda. aceite de sésamo

Para la Mezcla de Especias

2 cdtas. paprika

1 cdta. pimienta negra

1 cdta. maicena (“cornstarch”)

1 cdta. polvo de ajo

1 cdta. polvo de cebolla

1/2 cdta. sal

1/4 cdta. orégano seco

1/4 cdta. tomillo

1/8 cdta. pimienta cayena (opcional)

Para el “Arroz” de Brócoli

4 Tazas de brócoli ( ~2 cabezas de brócoli grandes) procesado hasta conseguir la apariencia y tamaño del arroz

1 Cda. aceite de aguacate

1 Cda. ajo picado

1 Cda. aminoácidos líquidos

1.5 cdtas. aceite de sésamo

½ cdta. sal

½ cdta. jengibre rallado (Pro Tip: congela el jengibre para que ralle mejor!)

½ Cda. jugo de limón, más para servir

2 cebollines, picados

4 Cdas. cilantro o perejil picado (o una mezcla de ambos)

Almendras rebanadas para adornar

Sal y pimienta a gusto

INSTRUCCIONES

Prepara el tofu presionándolo para drenar el exceso de agua. Envuélvelo en papel toalla y colócalo entre dos platos con un objeto de peso liviano encima (como un libro de cocina), y déjalo drenar al menos 15 minutos.

Una vez haya drenado, pica el bloque en cuatro pedazos rectangulares. Corta una vez a lo largo de la parte más larga del bloque para terminar con dos rebanadas. Luego, pica ambas rebanadas a la mitad a lo ancho del tofu para terminar con cuatro pedazos rectangulares del mismo tamaño.

Coloca los pedazos de tofu en un plato llano, y añade los aminoácidos líquidos y un poco de aceite de sésamo – suficiente para que el fondo de cada pedazo de tofu absorba el líquido. Luego de unos minutos, voltea los pedazos para marinar por ambos lados.

Comienza a preparar el “arroz”.

Si no has procesado el brócoli, hazlo ahora colocando los floretes de brócoli en un procesador de alimentos y pulsando hasta terminar con pedazos del tamaño de granos de arroz.

Calienta un sartén grande y añade 1 cucharada de aceite de aguacate. Luego, añade el brócoli procesado y el ajo picado. Saltea por uno a dos minutos.

Sazona el “arroz” añadiendo los aminoácidos líquidos, aceite de sésamo y la sal. Saltea por unos dos minutos más, hasta que se torne color verde brillante y el grano todavía esté un poco crujiente y no muy blando.

Apaga la hornilla y ralle el jengibre sobre el “arroz”.

Ajusta la sazón a gusto, añadiendo jugo de limón, sal y/o pimienta. Añade los cebollines, cilantro, perejil y las almendras rebanadas.

Una vez el “arroz” esté listo, reserva y procede a preparar la mezcla de especias para el tofu añadiendo todos los ingredientes a un recipiente llano, asegurándote de mezclarlos bien.

En un sartén, calienta el aceite de sésamo a fuego medio alto buscando que el sartén se ponga BIEN caliente. Esto es importante para lograr el efecto de abrasar (“blacken”) el tofu.

Mientras calienta el sartén, coloca cada pedazo de tofu sobre la mezcla de especias y presiónalo ligeramente para lograr que se forme una capa gruesa de especias en el fondo del pedazo de tofu. Voltea y repite el proceso por el otro lado.

Coloca cuidadosamente cada pedazo de tofu en el sartén caliente. Esto debe ocasionar que el aceite comience a chispear inmediatamente, y debe comenzar a lograr que el fondo de los pedazos de tofu adquieran color.

Añade los cuatro pedazos de tofu al sartén y cocina en fuego medio alto por uno dos minutos. Una vez que el fondo oscurezca bastante, voltea para cocinar por el otro lado.

Cocina por uno o dos minutos más por el otro lado, hasta que ambos lados estén crujientes y luzcan abrasados (socarrados) a la perfección.

Retira los pedazos del sartén y córtalos en tiras. Sírvelos sobre el arroz de brócoli.

Adorna con micro verdes o germinados, o añade más cebollín, almendras o queso parmesano vegano rallado.


Conoce a Richard…

En el 2015, cuando Richard Pascual decide comenzar una dieta vegana, tuvo que valerse por sí mismo en la cocina para poder “comer bien”. Sin formación profesional, ni estudios, ni mucha experiencia en la cocina, aprendió a través de recetas colgadas en internet a confeccionar los platos que hoy nos comparte en redes sociales. A raíz de su inexperiencia en la cocina, cada receta que confeccionaba se convertía automáticamente en una obra maestra, un reto superado, algo digno de fotografiar e inmortalizar. Ahí nace Mindful Grub, su espacio en las redes sociales que guarda todos estos ‘logros’. Con el tiempo, el propósito de este espacio ha cambiado un poco. Aunque continúa siendo un lugar que muestra sus creaciones, el interés es más por compartir platos que son ejemplo vivo de que comer vegano es sinónimo al buen comer y que cualquiera (aún sin experiencia en la cocina) puede lograrlo. Cuando Richard no está cocinando, seguramente lo encuentras paseando a sus dos perros, Bruno y Mateo, o de pasadía en la playa.

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